Hemos
elegido este escrito en primer lugar porque quizás
refleja mucho de lo que Manuel sentía hacia los demás
a la vez que representa parte de su filosofía de vida.
Prefacio
Manuel, Manolín, te nos fuiste hace ya SEIS años y
siguiendo tu última voluntad, aquí tienes tú
humilde rincón desde donde podrás continuar enseñandonos.
Ahora eres libre. Tú alma vuela fuera de este mundo como
una mariposa rumbo a las estrellas, a tú Philiastra particular,
pero nos dejas la estela del recuerdo. Rodeado de verde, como
siempre quisiste estar. Con el color de la naturaleza, a la que
siempre amaste, o incluso con el que te gustaba escribir con tú
vieja "Remington". También el color del Esperanto,
al que dedicaste tanto tiempo.... Tú logo blanco simboliza
la paz que siempre predicaste.
Esta será tu nueva "silva rerum"
donde se irán apilando retazos de tus vivencias a través
de tus propios testimonios y de los que otras personas puedan
o quieran aportar. Sigues mirándole al sol de frente, y
en tús ojos azules como el cielo se refleja bondad. Nos
gustaría que este sitio fuese un homenaje a la vez que
una REIVINDICACIÓN PERMANENTE a tú
memoria, porque aparte de ser alguien especial y moverte por cauces
no "oficiales" siempre miraste por los demás
sin esperar nada a cambio, por eso la muerte te reconoció
tú deseo de dejarnos y te permitió dormir tú
sueño eterno para que tú alma descanse en paz. Que
así sea.