MAMY
¿No sientes algo muy sabroso,
así como una gota de miel pura,al pronuciar este nombre con dulzura
ya de por si sumamente hermoso?
Ya de por si sumamente hermoso
y mucho más sabiendo que pertenece
a una encantadora joven, que amanece
cual primavera en el abril delicioso.
Concebida sin mancha de pecado
fué, la virgen cuyo nombre llevas:
y tú tambien, en todo lo que puedas,
conserva puro tu seno inmaculado.
Dichoso aquel que a mirarse acierta
en el espejo de tus tiernos ojos;
los cuales alejan todos los enojos
y dan vida a la naturaleza muerta.
¡Mamyy..y! grito yo en el valle de riscosa altura,
que sirve de muralla allá en la lejanía;
¡Mamyy..y! responde el eco con dulce melodía
y mi pecho de placer satura.
¿Habrá alguna otra criatura
semejante a la portadora de tan meloso nombre?
¡Ni aunque el orbe recorriese el hombre
encontraría un ser con tanta hermosura!
Manuel José Álvarez López
(A Mamy Albornoz y Peña, escrito en mi juventud)
(Fué mi alumna cuando daba clases de auxiliar con D. Fermin Losada
en el colegio Cervantes. Guardado el Martes 11-06-91)